Hogar Viajes Los secretos del norte de España: desde las verdes colinas de Asturias hasta las cuevas de Cantabria

Los secretos del norte de España: desde las verdes colinas de Asturias hasta las cuevas de Cantabria

por Trinidad Crespo

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Galicia, aunque más al oeste, también forma parte de mi «triángulo norte». Santiago de Compostela no solo es el destino final de una peregrinación, sino también una ciudad donde cada piedra habla de fe, esperanza y perseverancia. No soy peregrino, pero una vez caminé los últimos 100 kilómetros de la ruta y entendí por qué la gente lo hace durante años. El aire aquí es diferente: más limpio, más tranquilo, más penetrante.

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Viajando por el norte, empiezas a apreciar el ritmo de vida más pausado. No hay bullicio, ni ruido de grandes complejos turísticos. Solo tú, la naturaleza y los lugareños, que siempre encontrarán una excusa para invitarte a una copa de sidra, sirviéndola con destreza desde arriba, como les han enseñado desde pequeños. Esto es España, que rara vez aparece en los folletos turísticos, pero es la que perdura en la memoria.

Es especialmente impresionante el esmero con el que se conservan las tradiciones aquí. En Asturias, todavía se toca la gaita, la gaita local, y en Galicia, en días festivos, se celebran romerías, festivales folclóricos con cantos y bailes. No es una trampa para turistas, sino parte de la vida cotidiana.

El mar aquí no es para relajarse en la playa, sino para contemplar. Es ruidoso, caprichoso, a veces incluso amenazante. Pero precisamente por eso es tan cautivador. Suelo ir a Cabo Finisterre, considerado en su día el fin del mundo. Desde el acantilado, contemplo el horizonte y pienso: qué suerte tengo de vivir en un país donde cada región es como un universo aparte.

El norte de España desafía los estereotipos. Aquí no hay flamenco ni paella, pero tiene sus propios sabores, sonidos y colores. Y si crees que conoces España, sin duda deberías venir. Te sorprenderá lo polifacético que puede ser un país.

Para mí, estos viajes no son solo unas vacaciones, sino una forma de reenamorarme de mi tierra. Incluso después de años viviendo en Madrid, vuelvo una y otra vez. Porque aquí siento una conexión con la tierra, con la historia, conmigo mismo.

Si planeas visitar España, no te limites a Barcelona o la Costa del Sol. Descubre el norte. No grita sobre sí mismo, sino que susurra: y esa es su magia.

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